
Decir Adiós
Vivir la muerte de una persona a la que amas es un dolor intenso y agudo. Incisivo que invade todo tu cuerpo, hasta recovecos que ni siquiera sabías que tenías. Despedir a alguien traspasa el corazón y el alma. Sin embargo he apreciado, no me preguntes cuándo ocurrió ni cómo, que en la quietud del dolor, existe también el mismo nivel de amor. Es entonces cuando podemos apreciar todo lo que ha quedado registrado en nosotros, de manera imborrable e indeleble al paso del tiempo.
Transcripción
Esta es mi manera de decirte adiós.
Enfrentarnos al momento final de la vida es una tarea sumamente compleja.
Y he de reconocer que años atrás estuve lidiando con un conflicto emocional bastante fuerte en el que el epicentro era justamente este proceso.
Y vivirme producía una angustia vital a veces insoportable.
Me ha llevado años de terapia,
De búsqueda,
De introspección,
Lecturas,
Pensamientos y una observación interior para poder poner algo de calma y aceptación a este proceso que llamamos natural en nuestras vidas.
Porque queridos amigos,
Eso de aceptar,
Sé por propia experiencia que difícilmente se consigue y aún llegados a ese punto,
En el que puedo decirte que me encuentro hoy,
Se necesita un ejercicio personal profundo y poderoso.
Sin embargo un día,
Cansada de buscar,
Encontré refugio y luz,
Sosiego y paz en entender qué es tan solo un proceso natural,
Una pequeña parte de nosotros.
Como si fuera parte de un proceso mucho mayor que apenas teníamos capacidad de comprender.
Cuántas creencias limitantes he tenido que derribar,
Cuántos pensamientos,
Cuánto he tenido que bajar para entender mínimamente que este proceso tedioso y mal visto no es más que otro paso de nuestra existencia.
No sé si es el mejor momento para ti esta lectura y no sé qué puede parecerte o si puedes sentir algo de lo que yo siento,
Pero para mí es el momento justo pues lo estoy viviendo muy de cerca.
Ojalá algunas de mis palabras puedan consolarte.
Hoy me invaden sensaciones de tristeza,
Pena y compasión,
Pero también de una gratitud y un amor que difícilmente te puedo definir con palabras.
Es una especie de paz que sobrepasa cualquier coherencia o pensamiento racional,
Teniendo en cuenta mi momento presente.
Como si el final del proceso no fuese tal,
Sino tan solo significara mudar la piel.
Así puedo sentirlo.
Como si nuestro cuerpo ya inservible nos liberase de esa prisión.
Puedo sentir que ya formamos parte de todo en realidad y que cada pedacito,
Cada cosa o persona que ves contiene un átomo de todos y cada uno del resto.
Vivir la muerte de una persona a la que amas es un dolor intenso y agudo,
Es algo incisivo,
Invade todo tu cuerpo,
Incluso recovecos que ni siquiera sabías que tenías.
Despedir a alguien traspasa el corazón y el alma y sin embargo he apreciado,
No me preguntes cuándo ni cómo ocurrió,
Pero la quietud del dolor.
En ese momento existe también el mismo nivel de amor y es entonces cuando aprecias que todo lo que ha quedado registrado en nosotros se queda de manera imborrable,
Indeleble al paso del tiempo.
Aprecio cuando pude derribar esa barrera,
Esas creencias limitantes,
Esos conceptos anclados y evidentes,
Miré de frente al dolor con amor y solo entonces pude ver que en cualquier pequeña,
Cualquiera pequeña cosa o acontecimiento contiene ese rayo de luz que en realidad es la vida.
Hoy te hablo estas palabras con lágrimas en mis ojos porque todo cuesta,
Porque escribo a los pies de su cama aún compartiendo el dolor con mi familia y sabiendo que poco a poco se marcha.
Sé que donde quiera que vaya nos estará mirando con dulzura y alegría porque es algo natural y sé que cuando llegue el momento entonces habrá podido descansar y traspasará las barreras de este mundo.
Ojalá pudiéramos llevar e ir de la mano hasta allí y entonces asegurarnos que cada uno de nuestros seres queridos está bien,
¿verdad?
Ojalá pudiera escribirme para decir,
Ya ha llegado,
Todo está bien,
No te preocupes.
Ojalá.
Ojalá.
Conoce a tu maestro
4.6 (222)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
