
Poema Hector Cortez
Un hermoso poema para comenzar el día. Aprovecha cada instante, suspira, cada segundo cuenta, invierte tus horas de manera sabia. El amor no se persigue, ámate y el amor caerá en tus brazos.
Transcripción
Y aquí estamos,
Mientras la vida se acaba,
Mientras pasa el tiempo,
Mientras el reloj de mi pecho no se detenga,
Cada segundo cuenta,
Cada instante se desvanece cual si fuera polen que arrastra el viento,
Esclavos de la vida,
Esclavos del tiempo,
¿acaso podemos detener el universo?
Somos fatuas marionetas que recorremos a la deriva este mar que nos acompaña,
Nos impulsa el correr de las horas,
El movimiento inmune de este planeta,
Nos atan los segundos en su párvula partida,
Somos ojos secas que arrastra el viento,
Fusilánimes motas que transportan sueños,
Perdidos estamos en el laberinto de un tic-tac que marca nuestra partida.
Gracias,
Gracias al creador de la vida por la oportunidad de conocer la existencia,
Por haberme dado este pasaje de ida,
Por permitirme vislumbrar su magnificencia.
El universo sería diferente si yo no existiera,
Pero existo,
Respiro,
Siento,
Pienso,
Escribo y suspiro,
Disfruto el transcurrir del tiempo sin importar lo que pase hoy o lo que pudo pasar mañana,
No me afecta el ayer porque me desconecta,
Me ata,
El tiempo avanza y no se detiene a esperar por mis sueños,
Somos inermes criaturas atrapadas en una jaula,
Dios perdona mis ofensas,
Pero el tiempo no perdona mis fallas,
Así como el aire pasa sobre nuestras cabezas,
Arrastra las nubes clandestinas que ocultan el sol del beneplácito,
Así suspiramos por las horas que marca el verdugo,
Cada segundo cuenta,
Cada segundo sé si soy mejor ahora o seré mejor mañana,
El tiempo,
El tiempo arrastra las cenizas de los minutos quemados en la nada,
Cada segundo cuenta,
Te has tomado unos minutos escuchando esta estrofa,
Más ahora has aprendido y serás más ahorrativo con tus horas,
Las invertirás de manera sabia,
No malgastes tu vida en cargas falsas,
El ego es insaciable y consume años,
El amor no se persigue,
Ámate y el amor caerá en tus brazos,
Ya nada podemos hacer después de lo hecho,
No llores por las horas perdidas en el silencio,
Inútil es el intento de atrapar los segundos que se esvanecen en tus manos,
El tiempo,
El tiempo sólo avanza,
No existe una,
Ni siquiera una manera,
Ni siquiera imaginaria de detener el segundo que nos acompaña.
Conoce a tu maestro
4.7 (38)
