
Meditación Partículas de Energía
by Caterina
Meditación guiada para devolver la energía a tu ser. Te agotas, te decaes y piensas que no puedes más con el día a día y ¿Sientes que se te va tu energía? Te interesa conectar con todas esas partes de ti, por medio de una meditación sutil, enraizada en la respiración, que te ayude a devolver a tu ser todas esas partículas de energía que se han escapado, las que has dado a otros, las que mantienes en situaciones que te distraen de tu verdad. Ideal para permitirte 7 minutos de conexión contigo y lo que vas creando quede en ti, para así poder compartir con otros. License: Creative Commons Attribution license (reuse allowed)
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido.
A una nueva meditación.
Siéntate en una postura cómoda.
O si lo deseas.
Colócate tumbado,
Tumbada.
Empieza a respirar profundamente.
Primero,
Solo con la boca.
Coge esa idea.
Y lo tiras por la boca también.
Y dejas que tu cuerpo se llene de más vida.
Y se vacía.
De todo aquello.
Aquella.
No te pertenece y no te suma.
Vamos a repetirlo juntas.
3 más Y ahora coge una respiración profunda por la boca y retén.
Mantén el aire dentro de ti,
Aguanta.
Cuenta.
Hasta que no puedas más y empezarás a respirar por la nariz.
Cuando sueltes,
Vea que también se suelte tu cuerpo,
Se relaje completamente.
Te pesan más los hombros.
Las piernas.
Y sientes el peso que te trae al presente.
Y ahora quiero que te imagines.
Que puntitos de luz empiezan a llegar a ti.
Esos puntitos.
Son la energía.
¿Qué has estado dejando en diferentes contextos,
Lugares?
Personas.
Vuelven a ti multiplicados para cargarte de energía.
Para recordarte tu valor.
Conectarte a tu centro.
Visualiza puntitos de luz.
Llegando desde todas las partes.
Del mundo.
Los lugares que reconoces y aquellos que ni siquiera sabes que has mandado tu energía a tus pensamientos.
Respira profundamente.
Y reza.
Que esos puntitos.
Te vayan llenando y vayan penetrando.
A través de tu piel.
En tus células,
Tus órganos.
Sientes.
Que calan en el líquido.
En la sangre.
En todo aquello.
Forma parte de ese río interno.
Que te mueve.
Siente que esas gotitas,
Esos puntitos de luz dorada están permitiéndote relajarte un poco más.
Sulta las cargas.
Y llenarte.
De tu propia verdad.
De tu autenticidad.
Respira profundamente.
Y simplemente permite.
Que lleguen a esos puntitos.
Y te vayan calando.
Dentro de ti.
Con mucha amabilidad,
Suavidad y amor.
Se siente cada puntito.
Es como un abrazo.
A lo más diminuto de tu cuerpo,
De tu ser.
Cada puntito cuenta.
Se relaja un poco más tu mandíbula.
Exojos.
Y entra más aire.
Tu cuerpo con más facilidad.
Y sabes que todo está bien en tu mundo.
Lo sabes desde el centro de tu alma,
De tu corazón.
Porque estás recuperando toda tu fuerza.
Y vas a compartirte a partir de hoy desde ese lugar de plenitud.
Desde esa presencia completa contigo misma,
Contigo mismo.
Quédate ahí los instantes,
El tiempo que necesites siguiendo visualizando esos puntitos dorados.
Y respira profundamente por la nariz.
Te dejo unos instantes para ti.
Y yo me despido.
Hasta la próxima meditación.
Un placer acompañarte.
Gracias.
Por elegir escucharme.
Y elegirte a ti mismo a ti misma.
Y dedicarte este tiempo.
Conoce a tu maestro
