Lección 1
Ancla y seguridad suficiente
Esta práctica te enseña a crear un “botón de calma” en tu cuerpo, usando la respiración y la atención. Sirve para bajar la tensión en cualquier momento del día y recordarle a tu sistema que tienes un lugar interno seguro.
Cómo beneficiarte del uso diario:
Hazla al comenzar el día o antes de una situación desafiante. Con el tiempo, tu cuerpo reconoce la señal y responde más rápido.
Cómo ampliarlo:
Prueba integrar este ancla en momentos cotidianos: al esperar el transporte, antes de responder un mensaje difícil, al entrar a una reunión.
Integración después de la meditación:
Anota en un cuaderno cuál fue tu señal de seguridad (suspiro, calor, relajación). Eso refuerza la memoria corporal.
Lección 2
Mapeo somático: nombrar y medir
Aquí aprenderás a reconocer dónde y cómo se manifiestan tus emociones en el cuerpo. Ponerles nombre cambia la experiencia: lo que era confuso se vuelve claro y manejable.
Cómo beneficiarte del uso diario:
Hazlo cuando notes incomodidad vaga: busca la zona en tu cuerpo, nómbrala y califícala del 1 al 10.
Cómo ampliarlo:
Comparte tu observación con un diario: “Hoy sentí presión en el pecho, intensidad 6”. Eso crea una bitácora de tus emociones.
Integración después de la meditación:
Elige una palabra sencilla para describir tu sensación (nudo, calor, peso). Úsala la próxima vez que hables de cómo te sientes.
Lección 3
Ir y volver entre calma y molestia
Esta práctica enseña que puedes acercarte un poco a lo que duele y luego volver a la calma. Así tu cuerpo aprende que no quedas atrapado en la incomodidad.
Cómo beneficiarte del uso diario:
Úsalo cuando algo pequeño te altere: tráfico, espera larga, tensión en una conversación.
Cómo ampliarlo:
Ensaya con situaciones leves antes de aplicar la técnica en momentos más intensos.
Integración después de la meditación:
Apunta: “Hoy me acerqué a la molestia por 5 segundos y volví a la calma”. Eso entrena a tu mente en la idea de que tienes control.
Lección 4
Descarga del cuerpo: micro-movimientos y temblor
Las emociones también se liberan moviendo el cuerpo. Esta práctica te muestra cómo soltar tensión acumulada con movimientos pequeños y seguros.
Cómo beneficiarte del uso diario:
Hazla después de una reunión intensa o al terminar la jornada. Tres minutos de micro-movimiento pueden cambiar tu estado.
Cómo ampliarlo:
Acompaña el movimiento con música suave o con un estiramiento simple.
Integración después de la meditación:
Observa si tu cuerpo tiembla o suspira solo: son señales de descarga natural, no algo malo.
Lección 5
Liberación simbólica e integración
Aquí combinas lo aprendido: reconocer, soltar y traer algo nuevo. Usamos símbolos como el río o la luz para dar una señal clara al cuerpo y la mente de que es momento de cerrar.
Cómo beneficiarte del uso diario:
Ideal para el final del día o tras una situación que quieras dejar atrás.
Cómo ampliarlo:
Escribe una frase corta en un papel y guárdalo o rómpelo después de la práctica.
Integración después de la meditación:
Elige una micro-acción para mañana que represente tu “nueva luz”: hablar con calma, tomar agua, salir a caminar.