
Recupera tu Calma: Relajación para Reducir la Ansiedad
by Javier Díaz
Bienvenido a una experiencia de meditación guiada diseñada para ayudarte a superar la ansiedad y encontrar la paz mental. En el mundo agitado en el que vivimos, es común lidiar con el estrés y la ansiedad en nuestra vida diaria. Esta meditación está diseñada para ser tu refugio, un espacio donde puedas liberarte de la ansiedad y recuperar la tranquilidad.
Transcripción
Comienza por ponerte cómodo encontrando una posición en la que puedas estar sentada o acostada,
Un lugar donde puedas relajarte.
Coloca los brazos a los lados y mantén las piernas sin cruzarlas,
Para que haya una buena circulación sanguínea.
Esta relajación está enfocada sobre todo para la ansiedad,
Aunque puedes realizarla sea cual sea tu estado.
Es posible que desees cerrar los ojos o centrar la mirada en un punto de la habitación,
Es indiferente,
Lo importante es que te encuentres a gusto.
Comencemos.
Inhala profundamente,
Llenando tus pulmones al máximo y ahora exhala,
Vaciando tus pulmones por completo.
Inhala de nuevo por la nariz y expulsa el aire por la boca.
Inhala y exhala.
Sigue respirando lentamente así,
Vaciando completamente tus pulmones con cada respiración.
Tu respiración profunda te calma y te relaja,
Permite que tu cuerpo se relaje y que reciba la cantidad justa de oxígeno para que se pueda sentir tranquilo y a gusto.
No hay nada más que debas hacer en este momento y ningún lugar donde debas estar excepto aquí,
Relajándote,
Disfrutando de este tiempo para ti,
Disfrutando de esta relajación orientada a la ansiedad.
Te mereces este tiempo y necesitas este tiempo para que puedas funcionar de la mejor manera posible.
Este tiempo de relajación te permitirá estar lo más tranquila y saludable posible.
Esta relajación para la ansiedad es un tiempo que inviertes en ti,
Muy productivo y muy saludable,
Estás cuidando tu salud.
A medida que continúas respirando lenta y cómodamente,
Dirige tu atención a tu cuerpo.
Fíjate cómo te sientes físicamente,
Sin intentar cambiar nada,
Simplemente toma conciencia de las sensaciones en tu cuerpo.
Todo lo que necesitas hacer ahora mismo en esta relajación es observar.
Como sea que te sientas ahora,
Está bien,
Ninguna de tus sensaciones físicas es motivo de preocupación,
Aunque algunas de ellas puedan ser desagradables porque son signos de estrés acumulado.
Solo observa cómo te sientes,
Notando cualquier signo de estrés y tensión que puedas tener,
Sin tratar de cambiar nada en este momento.
Hagamos ahora una exploración corporal,
Comenzando desde la cabeza hacia abajo.
Dirige tu atención a la parte superior de la cabeza.
No tienes que hacer nada,
Solo observar la zona en la que estemos.
Observa tu atención hacia abajo,
Al nivel de tus ojos,
A la nariz,
A la barbilla,
Pasando por el cuello hasta tus hombros,
Notando cada área,
Observando cómo se siente tu cuerpo.
Sigue escaneando,
Bajando gradualmente por tu cuerpo,
Cómo sientes la parte superior de tu cuerpo.
Observa una nota de cualquier zona en la que haya tensión,
Pero sin crear ningún diálogo,
Tan solo observa,
Es un ejercicio de observación.
Llegamos al centro de tu cuerpo,
Al nivel de tu estómago,
¿cómo sientes esta parte?
Estamos observando tu estado físico.
Continúa escaneando tu cuerpo,
Moviendo el foco de atención hacia abajo.
Llegamos al nivel de tus caderas,
Obsérvalo,
¿qué sientes en esta zona del cuerpo?
¿Hay alguna tensión?
Si existe tensión,
No tienes que cambiar nada,
Si no existe tensión,
Tan solo observa.
Descendemos la atención hasta el nivel de tus rodillas,
¿cómo sientes esa zona?
Llegamos nuestro recorrido,
Y continúa el camino hasta los pies.
Toma ahora un momento para hacer un chequeo de todo tu cuerpo,
Notando cómo es sentir tu cuerpo como un todo.
Intenta notar dónde tienes más tensión acumulada.
Concéntrate intensamente en esa zona donde encuentras tensión.
Imagina que los músculos de esa zona se sueltan,
Se aflojan y se relajan.
Suelta toda la tensión.
Simplemente observa esos músculos y deja que se relajen.
Puedes ayudarte de la exhalación,
Liberando esa tensión poco a poco,
Hasta que la zona esté un poquito más relajada.
Siente la tensión ablandándose,
Siente cómo los músculos se van aflojando,
Se alargan,
Se descuelgan,
Se calientan y se relajan,
Como si se estuvieran derritiendo con la relajación.
Cambiemos ahora de ejercicio,
Observa dónde tu cuerpo está más relajado.
¿Cómo sientes esa relajación?
Imagina que esta relajación es cálida,
Y quizás esta relajación provoque algún tipo de hormigueo.
Ese hormigueo puede que vaya creciendo,
Moviéndose,
Extendiéndose para relajar otras partes de tu cuerpo.
Siente cómo se extiende la relajación por todo tu cuerpo.
Siente cómo tu cuerpo se relaja más a medida que crece el área de relajación,
A medida que continúas con esta relajación.
Imagina que el aire que estás respirando es puro,
Es tan puro que te invita a relajarte.
Imagina que el oxígeno que inhalas es relajación,
Y el dióxido de carbono que exhalas es tensión.
El intercambio de aire es un sistema de relajación eficiente.
Siente la relajación mientras inhalas por la nariz,
Y este aire fresco y puro relaja tu cuerpo,
Aumentando el área de relajación que ya existe.
Expulsa la tensión de tu cuerpo exhalándola por la boca.
Continúa intercambiando tensión y relajación.
Cada vez que inhalas,
Inhalas aire puro y tu cuerpo se relaja.
Y cada vez que exhalas,
Exhalas tensión.
Y esto ayuda a que tu cuerpo se relaje aún más.
Siente cómo se agranda el área relajada a medida que respiras más y más.
Exhala tensión y siente cómo la tensión se hace más pequeña.
Inhala relajación y exhala tensión.
Cada inhalación suma a la relajación.
Cada exhalación elimina cualquier tensión.
Sigue inhalando relajación y exhalando tensión.
Te encuentras más y más relajada con cada respiración.
Con este tipo de respiración,
Las zonas de tensión son cada vez más pequeñas.
Tu respiración puede eliminarlas por completo.
Imagina exhalar los últimos fragmentos de tensión.
Te sientes tan tranquila,
Tan relajada.
Ahora inhalas relajación y exhalas también relajación.
Inhalas,
Te relajas.
Exhalas,
Te relajas.
Sigue respirando suave y regularmente,
Relajándote más y más profundamente con cada respiración.
Ahora,
Mientras continúas con esta relajación,
Escanea tu cuerpo nuevamente y observa cómo sientes tu cuerpo ahora.
Siente la energía fluyendo a través de tu cuerpo a medida que tus músculos se despiertan y observa cómo permanecen libres de esa tensión.
Tómate unos momentos para continuar despertando tu mente y tu cuerpo,
Sintiendo que tu mente regresa a su nivel habitual.
Soy Javi,
De Mindfulness Fácil,
Gracias por relajarte conmigo.
Conoce a tu maestro
4.8 (59)
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