
Paciencia | Meditación con Música
Inhala paciencia para que te regales autocompasión. Te guiaré para que aprendas a enfocarte en un punto de atención a la vez que alcances silencio interior, quietud y relajación. Recuerda que la clave para realambrar el cerebro, eliminar ansiedad, bajar depresión y sanar, está en cultivar el foco atencional e integrar ese silencio sabio que nos eleva la frecuencia del corazón y nos une con el Universo. Escúchame, sana, medita, sígueme.
Transcripción
Vamos a realizar ahora la meditación de la paciencia.
Es de suma importancia que asumamos ese silencio,
Esa paz,
Esa tolerancia que nos da cuando aceptamos el tiempo y el presente tal cual es.
Quiero que te acomodes,
Ya sea en tu cojín de meditación o que te acuestes,
Que asumas una actitud de relajación como ya sabes hacer,
Inhalando,
Exhalando,
Para aterrizar en tu cuerpo,
En tu momento presente.
Una vez te sientas acomodada,
Listo,
Quiero que realices dos respiraciones profundas por la nariz y sueltes el aire por la boca de manera súbita,
Inhalas y exhalas.
Muy bien,
Otra vez,
Inhalas,
Te llenas y sueltas y exhalas rápidamente.
Ahora continúa respirando por la nariz,
Observando el aire que entra por tus fosas nasales.
Si,
Hoy vas a observarlo en tu nariz y mientras inhalas y te llenas de aire,
De vida,
De prana,
De energía,
De amor,
De paz y de sosiego.
Te vas a fijar en la temperatura del aire cuando entra,
En la temperatura fresca del aire al inhalar y luego te vas a fijar en la temperatura del aire al exhalar.
Más tibia,
Más húmeda cuando exhalas.
Observala,
Observa esa respiración,
Visualiza la temperatura,
Mira el aire como entra,
Mira el aire como sale y según vas realizando este ejercicio vas a ir visualizando que en cada inhalación el aire que sube toca tu entrecejo.
Inhalas y visualizas el aire que llega a ese punto y toca tu entrecejo.
Exhala y baja.
Y vas visualizando una pequeña línea con el aire que entra y sube,
Llegaste al entrecejo,
Baja y sale.
Visualízalo así,
Con su temperatura,
Llenándote y exhalando.
La idea es que con este ejercicio pongas tu foco de atención en ese aire y lo lleves al punto de tu frente,
En medio de tus cejas y puedas dejar tu concentración,
Tu mirada en esa pantalla oscura,
Pues tienes los ojos cerrados,
Pero mirando ese punto básico de tu entrecejo.
Y vas a mirarlo mientras inhalas y sientes la temperatura y vas a mirarlo mientras exhalas.
Inhalas y observas la temperatura y miras el punto del entrecejo hasta donde llega el aire y exhalas.
Este ejercicio favorece dos elementos importantes,
El foco de atención y la quietud que necesitas para permitir el silencio,
Para que te llenes de paciencia.
Con esta práctica estamos llenándonos de una aceptación,
De una tranquilidad que podemos ir fomentando y acostumbrando,
La podemos integrar en nuestra vida diaria y lo que hace es generar ese estado de tranquilidad y de paciencia y mientras observas ese punto en tu entrecejo piensa que te provoca la palabra paciencia.
Inhala paciencia y descansa.
Inhalas paciencia y aceptas.
Inhalas paciencia y las cosas caen en su lugar.
Inhalas paciencia y todo se va resolviendo.
Inhalas paciencia y llega la salud.
Inhalas paciencia y te calmas.
Inhalas paciencia y aceptas.
Inhalas paciencia y todo se resuelve.
Si deseas puedes incluso poner tu mano en tu corazón o abrazarte a ti misma o a ti mismo para generar junto a esa paciencia una sensación divina.
Recuerda que en los momentos más difíciles cuando peor nos sintamos podemos acudir a nuestra autocompasión y con paciencia sentir en unos minutos que todo se calma.
Recuerda realiza esta práctica inhalando por la nariz sintiendo la temperatura del aire cuando entra fresco sintiendo la temperatura cuando exhalas tibio llevando como una línea que dibuja el aire a tu entrecejo Focalizando tu concentración allí en tu tercer ojo sintiendo la paciencia y percibiendo como tu cuerpo se inunda de paz y tranquilidad.
Inhalando esa paciencia te vas a llenar de sabiduría.
Inhalando esa paciencia alcanzas autocompasión y eso es sanación voluntad de sanar.
Inhalando paciencia conectas con el universo con la matriz de la naturaleza con Dios con el amor con la energía sublime.
Inhalando paciencia y sintiéndote bien activas tu vibración y tu frecuencia conectando tus neuronas del corazón con el universo.
Continúa respirando.
Continúa observando.
Sigue generando esa emoción de paz de amor incondicional.
Quédate el rato que necesites en este ejercicio.
Después que haya terminado la meditación te quedas o simplemente finalizas moviendo tu cuerpo abriendo los ojos y retornando a tu vida cotidiana.
Medita.
Observa.
Respira.
Llénate de paz.
Gracias por meditar conmigo.
Soy la Doctora.
Soy Jiménez Correger para MindfulSoy.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.6 (22)
