
Somos la paz que buscamos
Todos buscamos la paz y con ello nos alienamos, ya que somos incapaces de lograrla. Desde la naturaleza efímera de todas las cosas, reconocemos que en nuestro interior existe paz. Reflexionamos sobre nuestra capacidad de percibir esa paz y permanecer en ella. Es la forma de emanar paz en nuestro entorno.
Transcripción
Hola de nuevo,
Nos volvemos a encontrar.
Para compartir esas reflexiones,
Esa meditación.
A veces me han comentado que lo que comparto no es meditación.
Y quizás sea cierto,
Se trata de una reflexión interior.
Que se muestra,
Que quizás resuene contigo.
Pero que en cualquier caso uno luego es libre de continuar interiorizando,
Meditando individualmente.
Así que se puede tomar como un punto de enfoque,
Una sugerencia.
De cualquier manera es lo que siento que es importante que pueda compartir con vosotros,
Así que.
.
.
Voy a continuar con esa labor,
Sobre todo en estos momentos donde hay tanta incertidumbre.
Creo que viene muy bien que nos manifestemos desde el interior.
Desde el pensamiento,
La confrontación,
El miedo,
Las dudas.
.
.
Así que os invito a interiorizar.
Y reconocer que realmente estamos en muy diferente estado.
Como es una realidad interior,
Como hemos venido reconociendo,
Observando y sosteniendo.
Está prestando atención a un pensamiento.
Y la medida que ese pensamiento nos absorbe nos controla,
Nos impide permanecer en nuestra realidad interior.
Realmente sabemos que todo pasa.
Que todo lo que nos viene en la vida termina y queda atrás.
Las cosas más deseadas y las más indeseadas.
Realmente no llegamos a estar en un estado estable prácticamente en ningún momento de la vida.
Únicamente en ese instante que va transcurriendo Mientras todo avanza,
Los planetas giran,
El día y la noche se suceden.
Cada vez se ve más clara.
Nuestra necesidad.
Nuestro deseo de estar en lo permanente.
Realmente nuestro interior tiene la vocación de lo permanente.
Esta es una característica de nuestro interior que es muy buena.
El que la reconozcamos.
Nuestro interior quiere permanecer.
Y además de un modo perfecto.
Un modo anhelado.
Sin duda alguna.
Debe de quedar algún recuerdo de una realidad diferente.
Sin duda alguna.
Cuando nos aislamos de todas las ideas mentales y vamos en busca de reconocer esa realidad interior.
Entonces es cuando nos prestamos verdadera atención y reconocemos que nuestra naturaleza verdadera,
La que anhelamos,
El estado perfecto,
Es simplemente un estado de paz.
Y esa paz.
Está siempre dentro de nosotros como una opción a reconocer.
Entonces.
.
.
Así que podemos comprobar que en nuestro interior sin llevarle nada.
Hay verdadera paz.
Podríamos entonces que podemos meditar con la paz interior.
Podemos ver la familiaridad.
Que sentimos con esa pata.
Vemos sin duda que es el camino más directo y más corto de todos cuantos existen.
En la vida humana.
Vemos.
Que detrás de toda nuestra vida y nuestros intentos En realidad hemos buscado esa paz.
Es interesante que permanezcamos el tiempo suficiente.
Percibiendo interiormente Esa familiaridad.
Nos damos cuenta entonces de que esa paz que ya está en nuestro interior ¿Es realmente.
.
.
?
Lo que todos los seres humanos anhelamos.
Y todos es todo.
A veces se busca el poder para tener paz.
En uno mismo.
Para tener la sensación de seguridad,
Creyendo que forzando a los seres humanos uno llegará a estar en un estado de seguridad.
Y que de esa manera.
.
.
Lograr ese estado de equilibrio y seguridad,
De paz.
De esa manera también podemos reconocer en el resto de seres humanos.
Que tienen su particular forma de buscar ese estado interior de paz.
Podemos ponernos en el lugar de cualquiera de ellos meternos como en su pellejo,
En su piel.
Y enseguida nos daríamos cuenta de que de esa manera no va a ser posible encontrar la paz que ahora uno mismo tiene.
Y sin embargo podemos extender.
Nuestra sensación de paz.
En su propia realidad.
¿De qué otra manera podría encontrar otro ser humano?
El camino hacia su verdadera paz.
Dado el libre albedrío.
Y el derecho absoluto a que cada uno guíe su propio camino.
De otra manera.
.
.
¿Podríamos nosotros.
.
.
?
Mostrar esa paz interior.
Para que esos otros seres humanos Reconozcan su llamada interior.
Propia paz interior.
Sea una tarea imposible,
Contagiar la paz.
Pero lo que si podemos hacer con absoluta seguridad estar en paz uno mismo.
¿Emanarpa?
En todas las direcciones.
Y uno mismo mantiene la visión.
En su propio interior.
En esa paz que fluye del fondo de nuestro propio ser.
Veremos que realmente estamos emanando paz.
Que tenemos la opción de percibir la paz en los demás.
Como si una llama interior se encendiera en cada ser humano que uno puede contemplar.
A veces tenemos verdaderas llamas fulgurantes otras veces incipientes.
.
.
Pero podemos sostener desde nuestra propia llama la visión de todas las llamas en todos los seres humanos.
Podemos hacer la práctica.
.
.
De permitir que la paz que hay en nuestro interior nos ilumine e incremente hasta convertirnos en una llama completamente.
Dejamos que la visión completa.
Sean llamas encendidas en todos los seres humanos.
Yo no mismo.
Se permite hacerlo en sí mismo.
Lo está haciendo por todo.
Dejarse hacer ese proceso.
Esa visión directa.
Donde todo se ilumina.
Todos somos parte.
Gracias.
Conoce a tu maestro
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