
Compartir Ser en lo humano
Nos lleva muchos años encontrar nuestra realidad interior y, más aún, reconocer que lo único real es ese ser que permanece en el fondo de toda nuestra consciencia. En ese largo proceso seguimos intentando mostrarnos ser lo que añoramos y seguimos siendo víctimas de la forma aparente que adoptamos. Reflexionamos sobre el proceso de permanecer en ese ser interior mientras nuestra vida humana transcurre.
Transcripción
Hola de nuevo,
Vamos a seguir.
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Reflexionando desde el interior.
El interior es el lugar perfecto para observar la vida,
Lo que nos va aconteciendo lo que ocurre en nuestra mente,
En nuestro pensamiento.
Participando en tertulias con otras personas en las que se comparten puntos de vista.
Quizás temas filosóficos.
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El cuestionamiento de la vida,
Hacia dónde vamos,
El intentar como seres humanos estar más cerca realizar actividades por la paz,
Con la paz.
Y todo ese intercambio de opiniones e ideas donde generalmente intentamos aportar todo nuestro conocimiento,
El fruto de nuestras reflexiones,
Lo que hemos ido aprendiendo como seres humanos y se establece como una dialéctica,
Un intento de compartir nuestra visión al mismo tiempo que escuchamos la visión de los demás y posiblemente consigamos tener una comprensión más amplia Un estado mental más equilibrado,
Más integrativo,
Más como de todos.
Entonces se interesa reflexionar sobre ese intento de obtener conocimiento de obtener esa comunicación con el otro a ver cómo se produce y qué resultado da.
Y para ello nuevamente invito a entrevistar a ir directamente a ese espacio interior.
Donde no hay ninguna memoria,
Donde no hay nada más que el hecho de observar,
El hecho de reconocer que observamos todo desde dentro.
Así que interiorizamos.
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Y una vez que toda nuestra atención ha sido recogida hacia la sensación de existir,
Indudablemente,
En ese punto no necesitamos comprender nada.
Pero vamos a estar más en nuestra vida humana.
Porque el estado normal del ser humano es que intente comprender cada vez más.
Esa sensación de no saber qué somos es absolutamente natural.
Esa incertidumbre,
Esa duda existencial,
Puesto que estamos reflejados en una realidad transitoria que nunca espera por nosotros.
Vemos que la naturaleza de nuestro pensamiento es la abstracción a una idea central de conocimiento y de saber.
A veces nos lleva mucho tiempo.
En nuestra mente llegar a ese equilibrio incluso compartido.
Puede ser que incluso,
Después de largas conversaciones,
De compartir los puntos de vista se llegue a ese equilibrio entre todos y entonces se genera en nuestra mente un estado de equilibrio.
No cabe duda que ese estado de equilibrio procede desde nuestro interior.
Pero mientras estamos en el intento de comprender vemos que estamos proyectados a la posibilidad de conseguirlo a nivel mental.
No sólo de uno mismo.
Sino que estamos consiguiendo que desde nuestra proyección mental,
En el pensamiento,
En el espacio donde fluyen los recuerdos,
Las ideas podemos conseguir percibir que llegamos a un estado de equilibrio.
Imaginemos esa larga conversación con notaciones filosóficas,
Existenciales,
Creencias,
Donde nuestra mente la dejamos neutra.
Y conseguimos no filtrar el contenido que los demás nos transmiten.
Es decir,
Permanecer neutros y no generar un pensamiento contrario a la defensiva sin miedo a que lo que percibimos de otra persona desbarate nuestros pensamientos y nos hagan cambiar como de pensamiento,
De idea,
Creencia.
Entonces podemos llegar a esa conexión mental.
Se produce entonces una apertura de nuestra mente una conexión.
Empática con la mente de los demás.
Si conseguimos esto,
Tenemos dos opciones.
Darnos cuenta de que hemos desaparecido realmente nuestra alerta temprana,
Vamos a decir,
De nuestra mente Nuestra mente-pensamiento,
Que se sujeta a una creencia,
A unas ideas,
A una sensación de yo que tiene que sostenerse y defenderse para no caerse en el vacío.
Vamos a imaginar.
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Que ha quedado completamente neutralizado.
De repente,
Desde mi mente me veo reflejado en la mente del otro.
Se produce como una conexión y un notable cambio de nuestro estado.
De repente no nos protegemos De repente no tenemos que expresar nada,
Ni compartir ningún pensamiento,
Ninguna idea.
Y estamos.
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En paz.
Nuestras mentes entran en silencio.
Muchas veces.
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Si esto nos ocurre va a ser como una sorpresa.
De repente me siento mucho más a gusto.
Sin tener que expresar mi punto de vista.
De repente veo que los demás se relajan,
Que hay como un equilibrado a nivel mental.
Y como decía,
Ante eso podemos reaccionar principalmente de dos maneras.
Permaneciendo en que ese estado es real y posible,
Que me lo puedo permitir.
Y que realmente no quisiera que terminara así.
O por el contrario,
Hay algo en mi pensamiento que dice,
¡eh!
Yo tenía una intención de defenderme,
De ser yo,
De.
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Hacerme sentirme seguro de que tengo la razón.
Si yo entrego todo y me dejo estar en ese estado,
Es como si de repente desapareciese.
Entonces.
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Es una realidad superior a la que yo tenía antes.
¿En qué consiste esa diferencia?
¿Qué es lo que yo voy a elegir ante esa posibilidad?
De repente en mi mente veo el reflejo de la mente de los demás.
En un estado relajado y de equilibrio sin percibir una idea de yo que sostener.
Percibo lo bien que se está sin tener que ser yo.
Sin tener que buscar reconocerme,
Que me reconozcan,
Que me valoren,
Que me aprecien,
Que me estimen.
De repente veo que desde mi mente han desaparecido las barreras y llegó a ese estado de paz.
Entonces puedo acordarme de cuál era el objetivo de esa reunión,
De ese compartir,
Y era generar ideas.
Avanzar en el pensamiento,
Evolucionar,
Ver más claro.
Y sin darme cuenta estoy.
.
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Volviendo a separarme de ese estado tan sorpresivo en el que he entrado.
Y entonces voy a insistir en querer comprender voy a insistir en querer aportar mis puntos de vista.
Voy a insistir.
En responder a otros.
¿Hay algún interés en ello?
Puedo aceptar el hecho de que me he disuelto.
A cambio de dejarme estar en mi mente en la percepción de los demás?
¿Puedo renunciar a ese propósito inicial?
De ampliar mi mente,
Mi conocimiento.
¿Puedo renunciar a ello?
Veo que si no renuncio.
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Volveré a ese pensamiento que no sabe,
Que no conoce.
Que indaga,
Que se busca a sí mismo.
Si quiero permanecer.
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En ese dejarme estar en mi mente también.
Que en realidad es un reflejo.
Del estar en el interior.
Si me dejo estar ahí.
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Voy a poder ver.
.
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Que ningún pensamiento,
Ningún razonamiento me van a servir para sostenerme en ese estado de dicha.
De repente puedo percibir.
.
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A los demás tan sencillamente como me percibo a mí mismo.
Como una sensación de estar conectados desde dentro ¿Qué interés tiene?
Seguid desarrollando.
¿Una teoría?
¿Un pensamiento?
Para generar una seguridad de ser algo.
Desde adentro veo entonces.
.
.
Que por lo general El ser humano Intenta extraer una idea,
Conocimiento de sí mismo y de la realidad para sentirse real,
Seguro,
Para encontrar algo concreto,
Llegar a alguna meta.
Y veo en mí mismo que es lo que he estado haciendo de forma habitual.
Sin llegar realmente absolutamente a nada.
Mañana esos pensamientos ya no están presentes y vuelvo a estar tan desorientado y perdido.
Tendré que reunirme otra vez para sostener esa idea de yo.
Intentar sentirme seguro.
Que los demás me validen.
Y si por un casual.
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Vuelve a ocurrir.
Es soltarlo todo para dejarnos ser en nuestra mente.
Y se vuelve a producir esa sincronización con una persona,
Con dos o el grupo entero.
Entonces me doy cuenta que he vuelto a llegar.
He vuelto a llegar a la realidad de lo que soy,
Tal cual soy.
Sin tener que hacer nada,
Sin tener que generar una teoría en la que creer,
Un pensamiento alejados de la necesidad de ser entendidos,
De llegar a una idea aceptada por todos.
Mientras que lo que está ocurriendo nuevamente es.
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La comprensión profunda de que no necesito pensar para ser lo que soy experimentar eso de forma consciente en un grupo.
Soltar Toda la fuerza que he dado yo.
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Al fenómeno de discurrir en la mente sobre la realidad limitada y efímera humana soltar Toda esa preponderancia que le he dado al conseguirlo al intento de lograrlo generalmente de manera inútil o muy efímera.
Nos relaja profundamente nos permite llegar.
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A esa comprensión del interior de los demás según la misma realidad que estoy pudiendo percibir en mí.
Si sostengo esa visión abierta.
De la realidad sin pensamiento de los demás.
Porque es el pensamiento que se ha originado en base a la idea de ser distinto,
De ser algo desconectado.
¿Se me libero de esa visión?
Veré que realmente en ese estado vacío interior se percibe la compañía de esa misma realidad en los demás.
De esa manera recíproca.
Se consigue identificar lo que somos en real perdiendo el miedo a ser,
Perdiendo el miedo a estar simplemente sin ninguna definición o identificación.
De esa manera y en ese estado.
En ese grupo.
Si llevo la atención a lo profundo,
A mi interior,
Traslado ese estado que ha ocurrido mágicamente podríamos decir.
Si lo traslado a la sensación de ser interior.
Veré que el lugar más genuino de percibir la realidad que somos.
Está ahí en nuestro centro.
Sin necesidad de desplazar la atención a la generación de un pensamiento que tiene que ver con la realidad que termina.
Entonces podemos sostenernos donde realmente somos sin salirnos para nada,
Sin proyectarnos para nada de esa realidad interior.
Desde ese interior es de donde puedo percibir la realidad interior de los demás.
Y contemplar que realmente No hay nada fuera.
De un mismo.
Que uno mismo es el custodio o el guardián.
De la realidad interior.
Que contenemos también como seres humanos.
Dejamos que esa sensación interior se expanda y llegue hasta nuestro cuerpo físico que los sane.
Que lo equilibre.
Que le permita reconocerse en todas nuestras células el propio sentido y su razón de ser como nuestro vehículo para estar aquí.
Llevamos desde nuestro interior Ese agradecimiento.
Mandándole.
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Todo nuestro amor a cada una de nuestras células.
Pidiéndolas que se liberen y suelten.
Cualquier maltrato cualquier consecuencia negativa que hayan almacenado.
Que el agua.
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De nuestro cuerpo fluya se elimine todos los recuerdos.
Contrarios a la percepción interior de nuestra realidad.
Que seamos capaces de reflejar esa realidad interior también en nuestra mente,
En nuestros pensamientos,
En nuestras palabras alineadas.
Con ese conocimiento interior.
Que podamos ser vistos en la realidad humana nuestra realidad inferior.
Que así sea.
Que así lo hagamos.
Conoce a tu maestro
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