
Tu Mente Puede Descansar
by Gisela Bollo
En esta práctica guiada encontrarás un espacio para soltar la tensión mental, descansar de los pensamientos y a reconectar con una sensación de calma y presencia. Si tu mente ha estado muy ocupada, regálate estos minutos. Música: "Meditation", NastelBom
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido.
Si estás escuchando esta práctica quizás has estado pensando demasiado.
Tal vez tu mente ha estado repasando situaciones,
Intentando resolver problemas,
Buscando respuestas o imaginando lo que podría pasar.
Y aunque todo eso puede parecer importante por unos momentos no vamos a seguir esos pensamientos vamos a hacer algo diferente vamos a descansar Para comenzar,
Observa dónde está tu cuerpo ahora.
Siente el contacto con la silla o con la superficie en donde se apoya.
Percibe las zonas de tu cuerpo que están apoyadas sobre alguna superficie como quizás los glúteos.
Tu espalda.
Las manos.
Sus piernas.
Sus pies.
Siente el peso de tu cuerpo en general.
Y date cuenta de que no tienes que sostenerlo totalmente.
Si estás sentado,
Mucho de ese peso puede caer simplemente hacia abajo y si está recostado puede caer todo tu peso.
Hacia esa superficie que te sostiene.
Puede parecer un detalle sin importancia.
Pero a nivel sistema nervioso Esto hace que el sistema nervioso se calme y a consecuencia de esto también la mente baje su actividad.
Ahora lleva la atención a los sonidos que te rodean.
Además de la música de fondo puedes percibir quizás si abres la escucha algunos otros sonidos un poco más cercanos o más lejanos No importa si es la música o si son otros sonidos.
Simplemente date cuenta del mundo sonoro.
Esto también te trae al presente y le dice a tu sistema nervioso que hay seguridad para relajarse.
Y tu mente se calma.
Aunque sea un poquito más.
Aunque no lo percibas de inmediato.
Lleva ahora tu atención hacia tu mente.
No al contenido de los pensamientos.
Sino al hecho de que los pensamientos aparecen,
Desaparecen.
Quizás uno llega y luego otro Algunos se quedan un poco más y otros desaparecen al instante.
Tómalos como si fuesen nubes en el cielo que van atravesando No necesitas seguirlas.
Ni tampoco empujarlas.
Solo.
.
.
Notar su presencia y nada más.
Por un momento deja de preguntarte si estás haciendo bien o mal deja de intentar sentirte diferente y simplemente nota que estás aquí.
Escuchando.
.
.
Sintiendo.
.
.
Respirando.
Percibe ahora alguna sensación física?
Quizás el contacto de las manos o la temperatura del aire sobre tu rostro la ropa,
Tocando tu piel el movimiento suave de la respiración Elige alguna de estas sensaciones.
Y quédate con ella durante unos instantes.
Y cada vez que la mente se vaya a otro lugar se enganche en algún pensamiento.
Vuelve a esta sensación.
No porque lo estés haciendo mal,
Sino porque esta es la práctica.
Volver una y otra vez a la sensación física sencilla,
Percibirla Eso es lo que estamos haciendo.
La práctica no es no irse,
Es volver.
Cada vez que uno se va.
Ahora pregúntate qué está bien en este momento,
Qué se siente bien.
Tal vez sea este espacio de pausa o el hecho de estar aquí,
De sentirte aquí.
Quizás.
Simplemente este instante está bien.
No hace falta encontrar una gran respuesta ni un gran bienestar.
Solo reconocer algo pequeño que se siente bien.
Siente ahora otra vez el apoyo debajo tuyo el peso de tu cuerpo la simplicidad de estar aquí.
La realidad de este momento.
Luego poco a poco vuelve a percibir el espacio que te rodea quizás los sonidos.
La temperatura,
La luz.
Abre suavemente tus ojos y observa las cosas de tu entorno Estas cosas que simplemente están aquí,
Que forman parte del entorno y luego comienza a mover por ejemplo los pies o las manos de manera agradable,
Suave desde allí comienza a mover tu cuerpo quizás estirándote,
Buscando esa movilidad agradable que te va sacando de la quietud.
Y recuerda que no tienes que cargar con tus pensamientos todo el tiempo puedes a veces volver al cuerpo,
Volver al presente a través del cuerpo.
Para que tu mente descanse.
Conoce a tu maestro
