
Dios me va a Salvar | Cuentos Para el Alma
by Abby Road
Una historia breve para reflexionar sobre las veces que pedimos algo y como la vida nos lo da de regresos pero muchas veces no sabemos verlo porque esperamos que llegue de otra manera o no lo aceptamos porque no llega de la manera en que queremos.
Transcripción
Había una vez un hombre de mucha fe que vivía cerca del mar.
Cierto día llegó un huracán,
Y les pidieron a todas las personas que vivían cerca que dejaran sus casas para que pudieran irse a un refugio y estuvieran a salvo.
Él no quiso irse,
No quiso dejar su casa,
Y estaba seguro que Dios estaba con él y que Dios lo iba a salvar.
Después de varias horas,
La casa cada vez empezaba a inundar más y vino un guardia a buscarlo en un bote.
Él decidió nuevamente no irse y dijo,
Dios me va a salvar.
Pasaban las horas,
Pasaba más tiempo,
Y el hombre se tuvo que subir al techo porque el agua simplemente ya era demasiada.
El huracán estaba en su peor parte.
Pasó un helicóptero y con un megáfono le gritó a un soldado que se fuera con ellos porque pronto aumentaría el agua.
Él no quiso irse y dijo,
Dios me va a salvar.
Y como era de esperarse,
Él murió ahogado.
Cuando fue al cielo y entró a las puertas del paraíso,
Estaba muy enojado porque Dios lo había abandonado y simplemente no lo salvó.
Entonces un ángel se acercó y le dijo,
Eres un ingrato porque te mandé a tres personas para salvarte y tú no quisiste recibir la ayuda.
Esperabas a Dios en persona.
Esas tres personas eran Dios ayudándote.
Esta historia me encanta porque nosotros siempre estamos pidiendo cosas,
Estamos pidiendo ayuda y muchas veces la ayuda llega,
Pero como no es como uno se imagina,
Entonces uno piensa que pues entonces no me están ayudando,
Entonces me dejaron abandonado,
Entonces pues simplemente no me escucharon.
Y la realidad es que cuando tú pides ayuda a Dios,
Al universo,
Ten por seguro que todo lo que tú lanzas,
Todo es escuchado.
Pero hay que entender que esa ayuda,
Que esas respuestas no siempre van a llegar como uno quiere que lleguen.
No van a llegar exactamente a través de esa persona y haciendo X situación que tú te estás imaginando que va a ser como va a ser.
Entonces creo que aquí es una gran anécdota de también decir cuántas veces pedimos ayuda y cuántas veces realmente aceptamos la ayuda.
Porque claro,
Por supuesto te ha pasado y a mí también muchísimas veces que uno pide ayuda y también la ayuda llega,
Pero uno no la acepta porque qué pena,
Porque no quiero dar molestias,
Porque no,
Yo no quiero incomodarte,
Porque yo no quiero molestarte,
Pero pues es al final esa ayuda que estás pidiendo ya está llegando.
Entonces esta hermosa reflexión nos ayuda a entender,
Una,
Que la ayuda siempre llega,
Pero tal vez no llega de la manera en la que uno espera.
Y dos,
Cuando llega la ayuda no hay que rechazarla,
Hay que aceptarla,
Porque incluso así como nosotros pedimos ayuda y otros nos ayudan,
También otros piden ayuda y por medio de nosotros ayudamos y llega esa ayuda.
Todos somos parte de esta hermosa ecuación y todos somos importantes,
Porque todos y entre todos nos ayudamos mutuamente.
Y a mí me encanta pensar que toda esta gran diversidad que hay de los trabajos,
Porque hay miles y miles de trabajos y probablemente no pudiera redactarte todos los trabajos que existen aquí,
Porque tal vez ni yo los conozco todos.
Pero me encanta pensar que toda esta diversidad de trabajos es porque cada uno nos ayudamos de la manera en que podemos utilizar nuestros dones y talentos y a eso es lo que llamamos trabajo.
No creo que estemos aquí para trabajar,
Para generar dinero,
Sino que por medio de nuestros dones,
Talentos y lo que llamamos trabajo,
Podamos ser de servicio a otros y así otras personas por medio de sus dones y de sus talentos son de servicio para nosotros.
Así que si ya pediste algo,
Simplemente acepta la ayuda con mucha gratitud,
Porque lo que tú estás haciendo también es de servicio y de ayuda para otros.
Conoce a tu maestro
4.8 (46)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
