
Conectar con tu Niño/a Interior
En esta meditación conectarás con tu niño/a interior, podrás verla/a, conversar, escucharlo/a, ver como se siente, contarle lo que quieras y darle todo tu amor. Disfruta de este momento de conexión con ese niño/a que siempre tienes dentro.
Transcripción
Nos colocamos en posición de meditación,
Vamos cerrando los ojos,
Tenemos una postura firme pero relajada,
Haremos tres respiraciones por la nariz,
Inhalo profundo,
Exhalo lento y controlado,
Inhalo profundo,
Exhalo lento y controlado,
Inhalo y crezco,
Exhalo y noto como el cuerpo se va asentando sobre la silla,
Sobre el suelo,
Se hace más pesado,
Noto el contacto de los glúteos,
El contacto de las manos con las piernas,
Noto la pesadez del cuerpo,
Poco a poco vamos entrando en la quietud y venimos al momento presente,
Aquí y ahora,
Respiramos de manera natural por la nariz,
Sin forzar y vamos a llevar nuestra atención a la zona entre las cejas,
Al tercer ojo,
Vamos a llevar la atención ahí,
Llevar nuestra energía e imaginarnos una bola violeta que está ahí en esa zona,
Llevamos nuestra atención,
Nuestra energía ahí,
Seguimos respirando y esta bola violeta cada vez se hace más grande y ahora sentimos como si expulsara un rayo de energía de nuestro cuerpo hacia afuera,
Por esa zona,
Un rayo de energía violeta,
Ahora vamos a llevar nuestra atención al tope de la cabeza y sentir la energía ahí,
Sentir una bola de color blanco que está ahí irradiando y esta bola de color blanco lanza su energía hacia el cielo y ahora estas dos energías se unen,
Sentimos como la energía nos llega al tope de la cabeza desde arriba y la expulsamos a través de nuestro tercer ojo,
Estamos en conexión,
Seguimos respirando con esta energía y ahora vamos a llevar toda nuestra atención y toda nuestra energía al centro del cuerpo,
Aproximadamente por donde está el estómago,
Arriba del ombligo,
Ahí en el centro del cuerpo y ahora vamos a visualizarnos a nosotros mismos en un ambiente amplio,
Despejado,
En un ambiente vacío y hay una puerta,
Nos vamos acercando a esa puerta,
Vemos que a través de esa puerta hay una luz blanca,
La vemos pasar entre las ranuras de la puerta y abrimos la puerta y vemos un largo pasillo con varias puertas a cada costado y al final de ese pasillo está la fuente de esta luz blanca,
Empezamos a caminar ese pasillo y en la primer puerta a la izquierda que tenemos la abrimos y aparecen nuestros padres o la persona o las personas que nos criaron y están ahí mirándonos,
Los observamos,
Vemos si nos quieren decir algo,
Que expresión tienen en la cara,
Hablamos con ellos si tenemos ganas,
Les damos un abrazo y nos despedimos,
Seguimos caminando por el pasillo y a mano derecha abrimos otra puerta y ahí está algún otro miembro de la familia,
Quizás un hermano,
Una hermana o algún otro familiar con el que hayamos tenido y puede ser que tengamos aún una relación muy cercana,
Lo miramos,
La miramos,
Vemos cómo está,
Si nos quiere decir algo,
Le damos un abrazo,
Nos despedimos y seguimos,
En la próxima puerta a mano izquierda la abrimos y aparece alguien que haya sido muy importante en nuestra vida,
Que nos haya marcado,
Alguien al cual le estamos muy agradecidos,
Nos damos un abrazo con esa persona,
Le decimos lo que tengamos para decirle,
Observamos cómo está,
Cómo se siente,
Nos despedimos y seguimos,
En la próxima puerta a mano derecha nos acercamos,
La abrimos y aparece alguien con el cual tenemos un conflicto o tuvimos un conflicto,
Lo miramos y tratamos de sanar ese conflicto,
Ya sea con un abrazo o con una palabra,
Vemos qué actitud tiene la otra persona,
Le agradecemos por haber aparecido en nuestra vida,
Por la enseñanza que nos dejó y seguimos camino,
En la próxima puerta a mano izquierda la abrimos y aparece alguien que es importante para nosotros,
Alguien a quien le querramos agradecer por estar ahí,
Por ser parte de nuestra vida,
Vemos su cara,
Su expresión,
Hablamos si es que queremos o nos abrazamos y seguimos camino,
Y ya llegando a la puerta final de donde sale esa luz blanca,
La abrimos y vemos a nuestro niño,
Niño interior,
A la edad que tú quieras,
Vemos cómo está,
Cómo se siente,
Cómo nos mira,
Poco a poco nos vamos acercando,
Vemos qué reacción tiene,
Nos imaginamos cómo viste,
Vemos,
Oímos,
A ver si nos quiere decir algo,
Si nos quiere transmitir algo de sus preocupaciones,
De su vida,
De cómo se siente,
De lo feliz que está,
De qué hizo hoy,
Cualquier cosa que nos quiera contar,
Lo escuchamos,
La escuchamos,
Si nos quiere dar la mano,
Si nos quiere abrazar,
O si se quiere sentar y hablar,
Todo es válido,
Veamos qué quiere este niño,
Esta niña,
Si está feliz,
Si está triste,
Si está enojado,
Enojada,
Si ríe,
Si llora,
Si grita,
Todo está bien,
Simplemente es ese niño,
Es esa niña,
Siendo su esencia,
Viviendo el momento,
Si tenemos ganas,
Le podemos hablar,
Le podemos decir lo que queramos,
Algún consejo,
Alguna historia,
Contarle algo,
Le contamos de nuestra vida,
De nuestras alegrías,
Nuestras tristezas,
De cómo estamos,
Y si tienes ganas y te apetece,
Le puedes decir que la querés mucho,
Lo querés mucho,
Que lo tenés presente,
Que sabés que está ahí,
Que la vas a mimar,
A cuidar,
A prestarle atención,
Le puedes decir todo aquello que quieras,
Abrazarla,
Darle la mano,
Vive esta conexión con tu niño,
Con tu niña interior,
Dale amor,
Cariño,
Siéntela en lo más profundo de tu ser,
Y cuando sea oportuno,
Nos vamos despidiendo,
Diciéndole que vamos a volver,
A encontrarnos,
Que nos veremos pronto,
Y que siempre está presente en ti,
Lentamente nos vamos yendo,
Nos despedimos a la distancia,
Cerramos esa puerta,
Sentimos esa energía en el centro del cuerpo,
Si querés puedes llevar las dos manos para ahí,
Para sentir a ese niño,
Esa niña interior,
Que está ahí contigo,
Lentamente a medida que gustes,
Puedes ir abriendo los ojos.
Conoce a tu maestro
4.9 (17)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
