
La Iluminación (Meditación)
Todo está dentro nuestro. Nuestro corazón tiene la información de hacia dónde tenemos que ir. Nos conecta con nuestro propósito más único y auténtico. La meditación nos ayuda a conectar con él y a aprender a escucharlo.
Transcripción
Busca una posición cómoda,
Ya que te resulte mejor,
Cerra los ojos y hace una respiración profunda.
Inhala por nariz,
Lleva el aire al abdomen,
Exhala por nariz,
Suave,
A tu ritmo y concéntrate en tu respiración,
Quédate ahí un momento.
Inhalando,
Exhalando,
A tu ritmo,
No intervengas en la respiración,
Simplemente observala,
Trata de sentir su sonido,
Cómo sutilmente entra el aire por tus fosas nasales,
Más fresco y cómo sale rozando tu labio superior,
Más cálido,
Más suave.
Inhala,
Exhala,
A tu ritmo,
Hace un breve escaneo por tu cuerpo para ver si hay alguna parte que esté tensa,
Que necesita acomodarse,
Que tenga alguna molestia y si es así,
Lleva tu respiración el aire que ingresa directamente a esa zona y relájala.
Vas a poner tu atención ahora en el centro de tu pecho,
En el chacra cardíaco,
A la altura de donde tenemos el corazón pero en el centro del pecho,
Ahí se ubica nuestro corazón energético y ahora vas a llevar la respiración a esa zona como si el aire que inhalaras se fuera a alojar directamente a ese lugar y cuando exhalas como si el aire saliera también de ahí.
Vas a inhalar ingresando a tu cuerpo energía vital,
Luz,
Fuerza creativa,
Esa luz y esa energía vital es pasión y es alegría,
Con cada inspiración vas a sentir que tu pecho y todo tu cuerpo se llenan de vitalidad y con cada exhalación vas a liberar tensiones,
Vas a soltar miedos,
Se van a ir limitaciones,
Vas a inhalar fuerza y vas a exhalar impotencia,
Vas a inhalar y llevar al centro de tu pecho alegría y vas a soltar tristeza.
Quédate ahí unos instantes inhalando fuerza,
Inhalando vida y soltando todo lo que no te haga bien.
Inhala,
Exhala,
Inhala,
Exhala.
Vas a observar cómo ahí en tu corazón energético comienza a aparecer una pequeña luz dorada pero muy brillante,
Como una chispa pequeña que con cada inhalación en donde incorporas vida,
Esta pequeña chispa se va haciendo cada vez un poco más grande,
Va tomando la forma de una llama que se mueve como el fuego hasta que se convierte en una bola de luz muy brillante,
Potente,
Latente y llena de posibilidades.
Inhala,
Lleva aire al pecho,
Ese aire alimenta esta luz que se convierte en un sol pequeño anclado en la mitad de tu pecho.
Sentí como con cada inhalación esta luz que irradia este pequeño sol se vuelve cada vez más potente,
Más brillante,
Más fuerte.
El pecho se infla,
Se llena de vida y esa energía comienza a irradiarse hacia arriba,
Subiendo por tu cuello,
Por tu nuca,
Tu cabeza,
Tu cuero cabelludo.
Al ritmo de la inhalación y de la exhalación sube por tus orejas,
Tu frente,
Tus ojos,
Tu nariz,
Tus mejillas,
Tu boca,
Tu mentón.
Toda tu cabeza está iluminada y esa luz fuente de vida comienza a conectarte con nuevas ideas,
Te aclara pensamientos,
Te disipa dudas,
Te aleja miedos.
Todo tu pensamiento se encuentra iluminado y brillante.
La luz comienza también a esparcirse por tus brazos y tus manos,
Dándole vigor,
Calor,
Movimiento.
Se extiende hasta la base de tu torso,
El corazón sigue pulsando,
Llevando su luz también a tu espalda,
Con un calor suave que te envuelve llenándote de vida.
Baja por tu cadera,
Tu pelvis,
Por tus piernas hasta llegar a la punta de los dedos de tus pies.
Todo tu cuerpo ahora se encuentra iluminado y esa luz,
Esa energía surge del centro de tu pecho.
Hay un sol inagotable,
Una fuente de energía vital que está a tu disposición y que llega hasta el último lugar de tu cuerpo.
Todo tu cuerpo,
Toda voz,
Resplandece,
Brilla y radia.
No hay miedo porque hay vida,
No hay miedo porque hay potencia,
Los límites se disuelven y la sensación es de absoluta expansión.
Te das cuenta que puedes ir a donde quieras,
Sos un sol abundante que se anima a brillar,
Ya no te cuestionas ni la forma de brillar,
Ni la luz que irradiás,
Ni tenés que pedir permiso para hacerlo.
La sensación de fuerza vital,
De alegría,
De plenitud es tan grande que te sentís enorme,
Pero por sobre todo sentís que esa luz es tuya y de nadie más,
Es una luz auténtica que sale del corazón.
Tampoco es imitación de otras luces,
Ese sol que pulsa al ritmo de la vida es lo que verdaderamente sos.
Quédate ahí,
Sintiendo todo tu cuerpo iluminado,
Pulsante,
Grande,
Libre,
Creativo e infinito.
Inhala,
Exhala,
Conéctate profundamente con la abundancia que sale de tu interior.
Esa abundancia no te la regaló nadie,
Es tuya y está ahí disponible para que la utilices.
Quédate un instante sintiéndote.
Ahora vas a hacer una inspiración profunda por nariz,
Vas a llevar nuevamente el aire al abdomen,
Vas a exhalar,
Vas a agradecer por estos recursos que tenés adentro y que están esperando que los busques y cuando estés lista y cuando estés listo,
A tu propio tiempo,
Podés abrir los ojos.
Muchas gracias.
Conoce a tu maestro
4.7 (167)
Reseñas Recientes
More from Eugenia Flaiban
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
